martes, 12 de febrero de 2013

En qué prefiero gastarme el dinero


   Llevaba mucho sin actualizar, pero honestamente, ni me apetecía ni encontraba ningún tema para ello. He visto muchas películas y alguna serie, pero no estaba lo bastante motivada como para escribir sobre ello.

   Hoy vengo con una entrada reflexiva, por distintas cosas que me están pasando últimamente y que me han hecho pensar mucho sobre el valor del dinero y en qué prefiero gastármelo yo.

   Muchos ya sabréis que tengo dos gatos, ambos de una protectora, uno adoptado y otro de acogida. Los dos tienen inmunodeficiencia felina, que sería el sida de los gatos, son más propensos a coger enfermedades porque tienen las defensas más bajitas y necesitan un pienso de calidad alta. Por esta enfermedad, estos gatos tienen muchas menos posibilidades de ser adoptados, y más siendo adultos. Uno de ellos, encima es negro, que es como el color tabú que nadie quiere.

   Desde siempre me han fascinado los gatos, y siempre he querido tener. Hasta que no me he emancipado no ha sido posible, pero al mes de estar viviendo en el piso, adopté a Zowy, que no fue nada fácil, como recordaréis los que leísteis esta entrada.

   A los dos meses, me ofrecieron ser casa de acogida de una gatita negra que era probable que fuese inmuno. Al final, con suerte para ella, dio negativo, lo que le brindaba más oportunidades de ser adoptada. Como ya estaba dispuesta a tener un gato de acogida, me ofrecieron a Axn (le llamamos Axen, pero su nombre oficial es ese), un gato inmuno, adulto y negro. Un gato al que los otros gatos de la protectora le tenían manía y le pegaban.

   Hace casi un año que tengo a los dos gatos en casa y son muchas las veces que he tenido que ir con ella al veterinario. En seguida se resfría, en seguida le pasa algo. De momento nada serio, una gingivitis que cuesta mantener a raya y algunos mocos, pero nada más.

   A Axen ha habido que quitarle las muelas porque las tenía infectadas. Esto corre por cuenta de la protectora, le operaron la semana pasada y en un mes le quitan el resto de muelas que le dejaron. Además, tiene un leve problema de riñones y pierde proteínas por la orina, así que hay que darle un pienso especial algo más caro.

   Estos gatos lo estarían pasando mucho peor si, todo esto que han sufrido y padecido este año, lo hubieran pasado dentro de un jaulón. Sin poder correr, sin poder pasear y sin apenas ver el sol porque no hay otra posibilidad. Peor sería en la calle, claro, pero aún así, no es lo ideal que un gato viva en un jaulón.

   Por eso prefiero gastarme el dinero en ello antes que en otras cosas, antes que en viajes, comer fuera o comprarme más libros. Ellos son algo prioritario en mi vida, y mientras me sea posible, voy a hacer porque estén bien, porque tengan una vida mejor que la que tendrían en la calle o en un jaulón y por mejorar su salud lo máximo posible. A costa de renunciar a otras cosas, pero no me supone un gran sacrificio y menos cuando se quedan tumbados a mi lado mientras leo en el sofá, o vienen por la noche a dormir conmigo.

   Dan mucho cariño y estoy segura de que ellos me aportan mucho más de lo que reciben. Lo menos que puedo hacer es cuidarles. 

5 comentarios:

Mertxe Costas-Bookworm dijo...

Parece que se llevan bastante bien ¿no? Son muy bonitos, la verdad, aunque yo soy más "perruna", pero dan ganas de acariarlos.
Y me parece perfecto que con tus ahorrillos les des una vida mucho más digna de la que llevarían encerrados en alguna protectora. Seguro que ellos lo saben apreciar perfectamente. Son más listos los animalitos que la puñeta. Saben perfectamente quién los quiere y quien no, así que tienes "gatiños" agradecidos para rato.
Un beso

Kaoru dijo...

Me parece maravilloso. Yo siempre he querido adoptar o al menos ofrecer acogida temporal a animalillos de protectoras (en mi caso, prefiero los perros, pero la verdad es que me gustan todos los animales), pero soy de esa generación que no encuentra un puesto de trabajo decente y por tanto tiene pocas esperanzas de emanciparse... Y mis padres no quieren "bichos" en casa (tenemos un roborovski -precioso y maravilloso- y porque fue un regalo, que sino ni eso).
Así que me planteo en un futuro, cuando tenga vivienda propia, acoger en mi casa a algunos amiguitos que necesiten cariño y cuidado. Quizá lo de adoptar lo dejaría para más adelante porque una de mis pasiones es viajar y teniendo animales ya se sabe... Pero en fin, que son todo conjeturas, que a lo mejor no trabajo nunca y tampoco tengo piso ni dinero para moverme por el mundo. XDD

Trescatorce dijo...

Oye, que también vas al cine, eh? ¡Que lo sé yo! (no me hagas decirlo)
Me parece genial lo que haces, además tus gatos son monísimos. Y Axen parece un pompón.
Mi Yoda ya sabes que no lo adopté en una casa, pero lo recogí de la calle, que también cuenta. Aunque es verdad que al final estaba sano y no me tengo que preocupar tanto por él.
Besitos!!

Carol dijo...

Me parece genial lo mucho q te sacrificas por tus gatos y el amor y cuidados q les das, el dinero está al final para eso, para emplearlo en aquellos a quienes queremos y que nos necesitan, q los libros pueden cogerse prestados y hay muchas opciones para ahorrar y emplearlo en lo q vale la pena. Es una desgracia cómo está la legislación en España en cuanto a abandono y maltrato animal, por lo menos estos dos han conseguido un hogar en el que ser felices. Un beso

Crazy Cat Nunu dijo...

Mer: Generalmente se llevan muy bien, juegan mucho, duermen juntos, se acicalan mutuamente... Pero a veces hay conflictos porque ella es una gamberra y le muerde jugando pero le hace daño. Lo agradecen un montón, y a mí me hacen muy, muy feliz ;)

Kaoru: Yo tampoco he tenido mascotas hasta que me he independizado, jeje. Lo de viajar, siempre hay algún amigo que puede pasarse por casa a echarles comida y agua, lo bueno de los gatos es que pueden quedarse solos sin problemas (aunque luego te lo echan en cara, los jodíos).

Pi: Oh, sí, voy taaaaanto al cine... :P Axen a veces parece sólo ojos, mira desde abajo y no se le ve la cara xDDD Y sí, lo de Yoda claro que también cuenta, a fin de cuentas mis gatos fueron callejeros, pero los recogió la asociación. Al tenerlos nosotros, les damos la oportunidad a ellos y a otros dos gatos que han podido sacar de la calle (al quedarse los jaulones libres).

Carol: Lo del abandono es de risa... es que aunque el animal esté identificado, da igual, no pasa nada... Y del maltrato mejor ni hablar, que me pone enferma. El dinero está para disfrutarlo como mejor nos parezca a cada uno, y, honestamente, me aporta mucho más tener a los gatos sanos y bien cuidados que salir a cenar fuera, por ejemplo. Pero claro, eso cada uno... ¿Qué tal Emma? :P