Esta entrada reflexiva surge de una visita al médico de la que salí bastante cabreada. Llevo varios meses acudiendo a un gimnasio, machacándome dentro de mis posibilidades (no he hecho deporte nunca, así que hay que empezar con una progresión, de menos a más, e incrementar tiempo, intensidad y cantidad de ejercicios poco a poco), y haciendo dietas como las que se sacan de un cajón cuando vas a la Seguridad Social porque quieres perder peso.
El problema es que llevo muchos meses estancada en un mismo peso, sin subir ni bajar, ni notar absolutamente ninguna disminución de grasa (por aquello que dicen que el músculo pesa más y tal). Y, para colmo, hace un par de meses decidí dejar de comer carne, por cuestiones morales. No me considero vegetariana (aún) pero es algo que no descarto en mi vida, y me parece que como opción personal meditada y tomada desde el miedo que supone cualquier tipo de cambio de este estilo teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad que utiliza la comida para cualquier evento social, debe ser respetada. No es un arrebato infantil, ni una elección tomada pensando en que la carne engorda o algo por el estilo. Es una decisión muy meditada y que me ha costado tomar, y de la que aún me cuesta hablar abiertamente.
¿Qué pasa cuando vas al médico en estas condiciones? Pues que lo primero que te dice es que tienes que comer carne. ¿Perdón? ¿He oído bien? Que no lo estás haciendo bien si eliminas la carne de tu vida, que tienes que comer proteínas.
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| Pirámide alimenticia vegetariana |
Como he dicho antes, la decisión de abandonar la carne fue meditada e investigada. Muchas asociaciones veganas y vegetarianas recurren a estudios, investigaciones, que avalen su método de vida. Y esos estudios e investigaciones lo que te dan como resultado es que no sólo se puede vivir sin carne, sino que hay otros alimentos que son fuente de proteínas indispensables para aquellos que no comen animales, como, por ejemplo, las legumbres. También recomiendan aumentar el consumo de vitamina C porque las proteínas de origen vegetal se absorben peor que las de origen animal pero la vitamina C facilita dicha absorción.
Creo que una persona que te manda una dieta lo primero que debe hacer es tener en cuenta tus opciones personales. Adaptar la dieta a ti y no al revés. Entiendo que hay cosas que evidentemente están más que prohibidas (o con un consumo muy, muy bajo) pero de ahí a tener que comer carne obligatoriamente... hay un paso enorme.
Es el problema de nuestro sistema sanitario, que hay una gran carencia de muchos profesionales y los grandes olvidados son los dietistas-nutricionistas. Un médico, un enfermero o incluso un farmacéutico pueden sacarse la dieta de un cajón y dártela, y no por ello son los más indicados para ello. Una dieta no puede ser algo que valga absolutamente para todos, sino que debería tener en cuenta las preferencias de cada uno. Que cada cambio importante sea discutido y que, por supuesto, incluya alternativas vegetarianas o veganas y te enseñen a comer dentro de esas alternativas igual que lo hacen cuando comes "de todo".
Confío en que cuando tenga que hablar con la enfermera que me va a llevar la dieta no tenga este problema, porque me he sentido realmente indignada.
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Finalmente, la enfermera simplemente sacó una dieta de un carpeta, de 1500 calorías, ni me escuchó cuando le dije que no comía carne, y me dijo que la mirara y si tenía dudas, que se las plantease en la siguiente cita. Por supuesto, no he vuelto.
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Finalmente, la enfermera simplemente sacó una dieta de un carpeta, de 1500 calorías, ni me escuchó cuando le dije que no comía carne, y me dijo que la mirara y si tenía dudas, que se las plantease en la siguiente cita. Por supuesto, no he vuelto.

3 comentarios:
Si es que madre mía, no hace falta que me cuentes más que me lo creo. Además de indignante no me quiero ni imaginar como volverias a casa. Son unos autenticos incompetentes. Claro que las proteínas son parte importante de la dieta pero como bien dices, las puedes conseguir mediante otros alimentos. Yo creo que te han visto joven y han pensado "ya se le pasara..."
Yo tuve que recurrir a la privada (que luego son los mismos que en la publica) para que me solucionaran una alergia alimenticia que tengo, porque me decian en la publica que se me pasaría y cada dos por tres a urgencias a pincharme porque me asfixiaba xD De risa todo
Animo!
Tu indignación es más que comprensible. Yo también ando siempre pendiente de las dietas, aunque olvidándome de esas que llaman "milagro". En mi caso, cada vez que quiero perder algo de peso que haya cogido por fiestas o celebraciones familiares, siempre me quito de los caprichos y reduzco la cantidad ingerida. En mi caso funciona. Aunque seguro que todo esto ya lo habrás hecho.
Sobre lo de abandonar la carne, no veo al médico que te atendió muy puesto en el tema (me da que ese señor se desvive por los chuletones de Ávila). Tengo una amiga vegetariana, feliz con su opción, y nunca ha tenido problemas. La cuestión está en lo que comentas, en encontrar fuera de la carne las aportaciones necesarias. Y eso es posible.
¡Adelante!
Un beso.
El otro día me contaba una amiga que a su novio tenían que operarle del pie y en vez de pincharle anestesia, le inyectaron ¡formol! ¿Cómo se puede ser tan incompetente? Encima luego no le trataban, se tuvo que ir a otro hospital para eso... qué tela, así que Sileny, me creo todo lo que me cuentes... Menuda panda de incompetentes.
Pues sí, Jesús, lo que pasa es que con mi metabolismo, a nada que coma algo que "no debo", ya es como si no hubiera hecho nada, y es muy, muy difícil pasarse la vida sin comer chocolate, patatas, etc... Que a ver, no es algo que coma todos los días, evidentemente... De todas formas, junio ha sido extraño, no he pisado apenas el gym, así que espero que julio y sucesivos sean mejores y poco a poco ir viendo resultados. Pero sin comer carne, claro xD
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