Director: Tod Williams
Guión: Michael R. Perry
Reparto: Sprague Grayden, Brian Bolland, Molly Ephrain... et al.
Fecha de estreno: 2007
Sinopsis: Meses antes de los acontecimientos de la primera
película, la hermana de Katie, Christie, tiene un bebé, y empiezan a pasar
cosas raras en su casa.
Poco más puedo
añadir en la sinopsis sobre este despropósito de película. Tenemos otra
familia, otra casa, pero también cámaras, esta vez de un circuito cerrado de
seguridad, y lo que graba la hijastra de Christie. Ya no pretenden vendernos
esta película como hechos reales, así que los nombres de los actores y de los
personajes no coinciden.
Debo decir que yo
vi una versión extendida, pero durante gran parte del metraje no sucede
absolutamente nada, y hay una cantidad impresionante de planos vacíos, de
relleno. Cada vez que es de noche y “va a pasar algo” (o no), los planos son:
Entrada
Piscina
Cocina
Salón
Escaleras
Cuarto del bebé
Unos 3-5 segundos
cada plano. Un aburrimiento mortal, en serio. Hacia el final empieza a ponerse
la cosa algo interesante, pero ni siquiera hay sustos de verdad, ni nada. Los
minutos del final son quizá los menos aburridos y los únicos en los que pasa
algo.
Además, todo lo que
sucede aquí, lo que cuentan sobre el demonio que acosa a la familia, no
concuerda para nada con lo que se narra en la primera película. Los fallos de
coherencia no me habrían importado si me hubiesen asustado un poquitín al
menos, o si lo hubiesen intentado, que parece que se quedaron en el intento.
En definitiva,
olvidable. Aburrida, lenta, sin ningún tipo de ritmo y sin apenas sustos, como
película de terror y como secuela, no da la talla.

2 comentarios:
Pues nada, me quedo en buscar sólo la primera, que veo que ésta no merece la pena.
Besotes!!!
Margari: Sí, mira, mejor te quedas con la primera, que está muy bien e ignoras las siguientes… Aunque la tercera tiene cosas interesantes.
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