jueves, 13 de septiembre de 2012

Tratar a los demás


    Mi vida se rige por la máxima “haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti”. Procuro ser amable, aunque no siempre lo consiga, sonrío a la gente que me atiende en supermercados, pido las cosas por favor y digo gracias… Gestos que, creo, no cuestan absolutamente nada y pueden hacerle más llevadero el día a otra persona.

    Por eso no entiendo a la gente que va por la vida con cara de acelga, que no sonríe a los extraños o que no saluda. Además de parecerme una falta de respeto brutal lo de pasar al lado de alguien y ni siquiera dignarte a saludar, creo que hace que tu vida sea más feliz. Ir de amargado y de maleducado no sirven para nada más que para amargarte más. 

   Ya os hablé de una mala experiencia con unos compañeros. Al final, con el tiempo, resulta que es sólo una, que pasa de contarme detalles de su vida íntima (demasiados detalles) a no hablarme en absoluto. Ni saludarme. Todo ello en el plazo de un fin de semana. Precisamente esta persona pasa por delante de mí varias veces al día, y ni me mira. Yo ya tampoco la saludo, evidentemente, pero habiendo empezado ella, no considero que yo deba ser la imbécil que trata bien a la bruja mala del cuento. Que una es buena, pero hasta cierto punto y si recordáis esta entrada, sabréis que no me sale ser falsa.  

   Trabajo en una biblioteca, de cara al público, y esta semana han empezado las clases. Los alumnos de primero están un poco asustadillos, y ayer una chica lo pasó muy mal porque no la dejaron pasar a clase al ir tarde. Vino a la biblioteca con una compañera, que si por favor podía hacerles la presentación (a la que tampoco habían asistido), y se puso a llorar. Me dio tanta pena, que estuve un rato con ella, hablando simplemente, hasta que se le pasó. Después, les expliqué cosas de la biblioteca, de forma tranquila y sosegada.

   Tengo muchísimo trabajo en la biblioteca, pero parte de él son los usuarios, sin los cuales, ésta no tiene sentido. Por eso trato a los alumnos como me gustaría que me trataran a mí en las bibliotecas, sobre todo cuando van muy perdidos. Claro que también me toca regañarles y mandarles callar muchas veces, pero en mí siempre van a encontrar una persona que les ayude.

   Soy la que sonríe a los desconocidos, la que pide las cosas por favor y la que se preocupa por los demás, les conozca o no. Y sí, eso me hace sentir mejor persona, así que creo que saco un beneficio de ello, mi karma está limpio o algo similar. Desde luego, yo soy más feliz así.  

10 comentarios:

Sara dijo...

Me ha encantado la entrada, yo soy exactamente igual!

Yo tengo comprobado que si un día tienes un mal día, si sacas fuerzas y sonríes, se puede convertir en un gran día, pero si vas con cara de amargado por la vida, puede llegar a ser incluso peor aún. Siempre me acuerdo de una frase que leí en Twitter: "¿Sonrío porque soy feliz, o soy feliz porque sonrío?"

Y de mi trabajo en otra biblioteca universitaria, opino igual que tú, lo mejor de todo es atender a los usuarios, orientar a los alumnos que anden perdidos el primer curso, tratarlos como nos gustaría que nos trataran a nosotros, y por supuesto, ser amables con ellos y sonreír :)

Crazy Cat Nunu dijo...

Sara: Me alegro de que te haya gustado, es que me da mucha rabia la gente que va con cara de acelga por la vida, con lo fácil que es sonreír y ser amable, y además, ¡rebota en ti! Eres amable con los demás, y te sientes mejor, bien porque ellos también te tratan bien o bien porque es una forma muy positiva de ir por la vida.

Unknown dijo...

yo también trato de ser amable y sonriente con todos, pero a veces la gente te hace tener cara de acelga...
es lo malo que la gente quiere hacer daño a los demás. a mi hace tres dias me han acribillado a insultos, y para mi desgracia lo que sucedió es que terminé diciendo cosas inapropiadas, pero entre lo sucedido, y tu entrada, creo que ya sé lo que debo hacer, no dejar que me afecten los malos comentarios, y sobre todo, tratar de sonreír siempre.
seguiré tu blog que me llamó la atención

Crazy Cat Nunu dijo...

Marru: Lo primero: bienvenida al blog ;) Lo segundo... a ver, una cosa es ser buena y tratar bien a los demás y otra dejar que te insulten. Que no hace falta entrar al trapo, con ignorar ya vale. Aquello que dicen de "el mejor desprecio es no hacer aprecio" es totalmente cierto. Y no hay que dejar que los demás, los que no merecen la pena, los cara de acelga, nos amarguen el día y mucho menos la vida.

Trescatorce dijo...

Será porque nos han criado igual, pero yo también intento ir por la vida con una sonrisa y ver el lado positivo a todo. Me parece que el Universo, o la fuerza extraña que ha hecho que de una sopa de ingredientes variados de repente saltara una chispa y se creara la vida te devuelve lo que envías. Es decir, que si emites malas vibraciones recibirás lo mismo.
Y es un hecho comprobado que la gente responde ante el comportamiento de otra gente. Hay que pensar: si alguien se dirigiera a mi en términos secos y desagradables, cómo respondería?
Aunque, y esto lo digo por Marru, todos somos humanos y un mal día lo tiene cualquiera. Además de que es lógico responder con insultos a insultos, es algo visceral. Pero tú tranqui, sigue tu vida y elimina los elementos negativos de la misma. Como si no existieran, vaya.
Gran entrada, sister.
Besicos!!

Crazy Cat Nunu dijo...

Pi: Es que es eso, tu actitud luego se refleja en los demás, y de ello depende cómo te traten. Cuantas veces habré ido a algún sitio público, me ha atendido el funcionario amargado de turno y le he contestado en el mismo tono... Y si son majos, pues igual. Terminas teniendo lo que mereces, es así. Pero claro, una cosa es el tono, las caras de acelga y demás, que bueno, puedes ignorarlas... y otra que te insulten. Pero vaya, que no hay que darles importancia, que se crecen. Me alegro de que te guste la entrada ;)

Sisa dijo...

Reconozco que cuando no tienes muchas habilidades sociales, sonreir a todo el mundo requiere un esfuerzo consciente (que envidia a quien le sale de forma natural), pero se intenta. Estoy contigo en que ser amable y cordial es útil y beneficioso, aunque no siempre se obtiene la retroalimentación esperada. Tus alumnos tienen suerte contigo.

Crazy Cat Nunu dijo...

Sisa: Bueno, pero tú no es que vayas con cara de acelga por la vida, no es lo mismo. Y mis alumnos... ayer les tuve que regañar porque siguen sin entender que en la biblio (aunque sea en la sala de ordenadores) no se habla. Me puse chunga y todo xDD

Pennywise dijo...

Uf, a mi me cuesta horrores sonreír, pero saludar no es problema. En mi empresa no saluda ni el Tato así que excepto los más allegados, el movimiento de cejas ha pasado a ser mi saludo internacional

Crazy Cat Nunu dijo...

Penny: No infravalores el levantamiento de cejas... que seguro que dentro de 100 años es el saludo oficial, junto con el gruñido para decir buenos días xDDD